jueves, 8 de diciembre de 2011

Inigualables. Sí, definitivamente fueron inigualables.


Bariloche, ese hermoso viaje que esperé por tanto tiempo, ya pasó. No estoy segura en que momento, todavía no comprendo esa parte. Todo tan rápido, increíble. Quedé sin palabras, definitivamente el mejor viaje junto a esas personitas tan especiales para mí. Las escurciones, las noches en el hotel (y en LOS boliches), el chocolate que compramos el último día, la charla del indio y la del otro animador, la cena de velas, la nieve, el cerro catedral, el cannopy, LA bienvenida (si supieras como te describí en mi fuero interno sin emplear ni un sólo adjetivo positivo), las previas, la 5ta. comida, la salida al centro cívico, la combi del Pascoli, la despedida, el viaje en el micro(que aunque en parte fue lo más tedioso tuvo su encanto), el día de barro, la pileta, el Paintball, esos desayunos. Fueron TANTAS COSAS en TAN POCO TIEMPO. En fin, si me detengo en cada uno no me alcanzaría el espacio, y si bien no estuvieron todas las personas con las que me hubiera gustado compartir esa experiencia, lo haría una y mil veces más. ¿Es que hay algo que pueda tener el mismo valor? ¿Que nos haga emocionar de la misma forma? ¿Algo con esos paisajes? ¿Con un lago que te reciba con un lago tan impactante?.Y como si esto fuera poco, que hasta después de terminar te siga causando esa sensación tan extraña y agradable ne la piel al recordarla, ver fotos, videos, comentarios. Al menos, aún no he encontrado otra similar.

COMO BARILOCHE 2011 NO HAY DOS ♥

El tiempo siguió, la nieve despareció lentamente mientras la ruta crecía- se asomó el colegio y todo mermó por tan sólo unos instantes. Llego noviembre y por las ventanas de aquel deplorable tren todo se inundable con arena y el ruido de aquellas olas que rompían armoniosamente contra las piedras. Después de mucho trabajo, llegamos!- Estabamos en el Chapadmalal. También con ellas, ahora eramos menos, eramos un grupo diferente, pero de todas formas fue único y adorable. Con tardes de playa, con lluvia, con Sol, con canciones que sonaban a fuerza de pulmón, con autos que nos perseguían por las noches, con canciones hipnotizantes. Todos esos condimentos que fueron característicos de esa aventura de trabajo. Y de esas noches en la 214. 


 Mi querido (y a veces no tan querido) Secundario. Condimentos seguro no le faltaron. Pasó de todo y para todos los gustos. Variedad no faltó. Salidas al corredor, microemprendimientos, discusiones, momentos que no quiero recordar y otros que guardaría en un cofre de tesoros. Los 15s, las fiestas, las peleas, las cargadas, las salidas, los videos, los cumpleaños, los ventiladores llenos de harina, las pruebas secuestradas. Seguramente olvido detalles, pero es lo que puedo rescatar de ese torbellino de ideas que invade mi mente al pensar en Tercero de Polimodal, en la Última Promoción. Y más que seguro que no fuimos el curso más unido, pero a pesar de todo fueron momentos únicos, y si más de una vez quise escapar, pero también más de una vez no me quise ir, como ahora, mas es tiempo de empezar algo nuevo. Y si es que existe algo que quiero dejar claro es que ahí conocí personas inigualables.




Y qué mejor forma de darle un prefinal que con una guerra de barro, harina, huevos, pintura.


Inigualables. Sí, definitivamente fueron inigualables, no existe una palabra mejor para describirlas. Y ahora este pequeño viaje de la nostalgia por todo aquello que no se repetirá y a cuyos protagonistas ya no voy a ver tan seguido. A esos que voy a extrañar mucho,  a los que mejor dicho ya extraño mucho. (Destáquese que no están todos incluidos, sí gran parte). 


♥  P          R            O           M            O          C            I           Ó         N   ♥ 

                                  ♥   2                     0                 1              1  ♥




La verdad que nunca pensé que estaría a punto de llorar por terminar el colegio, pero la verdad que hay gente importante, realmente importante que voy a extrañar. Tampoco pensé que iba a escribir algo, pero después de leer todo lo que escriben en Facebook y el sentimiento raro que me produce esta semana no pude evitarlo. Nada va a ser lo mismo, no los voy a ver casi nunca. Ahora es el momento en que me doy cuenta de que los voy a extrañar, y mucho. Gente de Giovanni, a pesar de todo lo que pasó, no puedo evitar sentir que muchos de ustedes me van a a hacer falta. Sé que muchas veces me quise ir, pero ahora me quiero quedar, un rato más, sólo un rato más. Y sinceramente, no sé que tiempo pasó el poli, no soy conciente de esa parte. Espero que empiecen una etapa llena de éxitos y buena vibra. Los quiero ♥
PD: mañana me recibo de chef en sus cabezas:)
· · 1 de diciembre, 22:31 [Publicado en Facebook]
~ Viernes 2 de diciembre de 2011 ~

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