Telarañas, estarían por doquier si este blog fuera más allá de la web.
Curioso, se forman cuando esta descuidado, si bien algunas son confusas, no es una palabra que las defina claramente; porque se puede ver claramente, como los hilos de esa fina seda quasi tranparente se unen, en continuas curvas que parecen ser círculos, da una sensación rara. Este joven blog, que apenas tiene unas cinco entradas tiene un efecto parecido, como de abandono. Eso es lo que quiero evitar, pero el estudio & otras cosas no me dejan. Es feo entrar a un blog, facebook o lo que sea y ver que lo último publicado es de hace bastante tiempo atrás. << Actualizate man! >> me dan ganas de decir. Y veo mi blog con la última entrada casi un mes atrás.
Es entonces, cuando se encuentra en su patio, con una cámara en sus manos; en lo que a sus ojos es un lago. Observa detalladamente cada elemento natural cercano al lago, cree ver el lago, ve el lago. Intenta tomar otros ángulo, demostrarse que todo varía según como se mire, hasta con algo tan objetivo como una cámara. El Sol está ideal, no está ni tan fuerte como para todo salga con demasiado brillo natural, ni tan oscuro para necesitar flash. Ajusta el trípode a la menor altura que puede, busca la forma en no parezca tomada en su propio patio, en que sea en un lugar anónimo. Busca crear magia, que sea agradable a la vista. Continúa así hasta que decide tomar la fotografía, escoge uno de los mejores escenarios, a su parecer.
La imagen se congela en al cámara, su vista continúa apreciando la escena, con su cuerpo descansando en el piso. Algo le llamaba la atención, algo no era natural. Encuentra con la mirada unas cosas viejas de su padre sucias, oxidadas, amontonadas en un rincón. Con su inquieta mente creativa decide crear algo, no sabe qué pero tiene el deseo de crear y de descubrir. Cautelosamente, intentando no hacer ningún ruido que pueda despertar nadie que este dentro de la casa y obligue a que se aleje de ese montón de chatarra.
<< Wow >> fue esa expresión la que invadió mis pensamientos cuando estuve lo suficiente mente cerca para observar sus detalles. Nunca les había prestado atención. Deben estar así desde que mi padre inició su viaje de trabajo hace casi dos semanas. En ese momento entendí por qué mi padre juntaba todo eso, pero no por qué eran mal vista por el resto de mi familia y no le dejaban guardar eso en algún lugar bajo techo. Todo eso tenía su magia, sólo era cuestión de mirar con otros ojos, dejando de lado el qué dirán. Eran cosas antiguas, otras no tanto, el oxidado les daba un color extraño a los metales. Algunos estaban grabados, con especies de garabatos, amontonados, aunque había un par a los costados. Le pareció ver escrituras en uno de ellos. caminó suavemente sobre unas placas parecidas a chapas, intentó no romper nada; eso le agradaba sin saber por qué.
Un escandaloso ruido de metales moviéndose y chocándose siguió. Pensó inmediatamente con un aire de desilusión que eran todas esas cosas que tanto le agradaban, pero seguían quietas, en sus lugares. Lo único que se había movido era esa placa decorada con el efecto del tiempo, la misma que parecía estar escrita. Tuve suerte, todo seguía en su lugar excepto esa placa tan rara. Sí, es como creía, está escrita... ay! si no tuviera tanta tierra se podría leer. La tomé y subí ágilmente a un árbol cercano, quería observar todo, desde arriba, para no romper nada. Desde un árbol supuse que era más seguro, con mi remera intenté limpiar la placa, tarde un rato, pero al fin lo logré. Al instante en que me propuse leerla, descubrí que todo eso que de lejos parecía chatarra, tenía forma, era agradable e increíble. Deje la placa a un lado sobre el árbol, bajé rápidamente a buscar la cámara. Tomó la cámara y se dispuso a tomar una foto. Guardé las fotos en mi cajón, esperando que nadie las viera. Nadie las vió mientras estuvieron ahí, pero a la llegada de mi padre se las mostré, le expliqué todo. Me observaba tan paciente y entusiasmado que me costó creerlo. Nunca lo había visto así. Nunca nadie había visto eso como otra cosa que no fuera chatarra.
En las primeras tomas no se lograba distinguir lo que veía, pero las últimas se acercaron más. en una de las últimas tomas que todavía conservo en un cuadro se puede ver la frase de la placa, seguro no fue su intención incluirla, tampoco es fácil leerla. Para apreciarla tuve que inclinar un poco la foto, es así cuando se leía " Creo que sólo se ve lo que se quiere y como se quiere. Y que en todo caso, estoy orgulloso de mi chatarra". La foto llegó a ser muy famosa, los psicólogos tenían sus copias y eventualmente visitaban la casa. El resto de la familia no supo como reaccionar, hasta el día de hoy es que no sé si entendieron el mensaje. Es difícil cambiar las costumbres. No fue mucho el dinero que ganó. Cuando ganar es perder y perder es ganar.
Les dejé una especie de plus fresquito.